jueves, 12 de mayo de 2016

Tirando de Hemeroteca, 2ª entrega: Semillas, multinacionales y movimientos sociales por Paco Puche

El asunto del filantrocapitalismo (fundaciones del gran capital con vocación de infiltrar a los movimientos sociales de resistencia) está operativo en todo momento, pero solo en ocasiones salta a la luz pública a raíz de las divisiones que provoca en los propios movimientos sociales, entre gente que los rechaza de plano y aquellos otros que pueden estar más favorecidos por la generosidad de las adineradas fundaciones. Para España y Latinoamérica hay que fijarse especialmente en las fundaciones AVINA y Ashoka, descritas con exactitud como "fundaciones del gran capital del amianto y de los transgénicos". Ahora estamos en ese otro momento de interés en la opinión pública por su asalto a Podemos, y la controversia suscitada entre los defensores  y detractores.

Por todo ello, estamos tirando de hemeroteca para ilustrar esta tendencia.

La segunda entrega que rescatamos de la hemeroteca toca un asunto peliagudo apuntando directamente en la agroecología (semillas, soberanía, mensaje...), y el interés que estas fundaciones del filantrocapitalismo pulvígeno tienen en todo momento por este sector:

Semillas, multinacionales y movimientos sociales
Por Paco Puche


El aviso urgente que hay que dar a los movimientos de resistencias en esta guerra de las semillas, y ante una situación tan grave como la aquí descrita es que, mientras las entidades aquí mencionadas (CIFAES, Universidad Rural Paolo Freire y Tejiendo Redes), con contratos y compromisos con las fundaciones ligadas a Monsanto, Gates y Nestlé, vía AVINA y Ashoka, no se desliguen pública e inequívocamente de estas alianza aquí demostradas, digo que los movimientos sociales no colaboren con ellas; especialmente en proyectos que tienen que ver con las tareas de recuperación de semillas o construcción de bancos comunitarios “in situ”. El principio de precaución aconseja esta desconfianza: “hay que detener el robo de las semillas”.

Entre el 60 al 80% de la población agrícola vive en unidades de producción de pequeño tamaño… Es a estos campesinos que las multinacionales quieren robarles las plantas susceptibles de ser patentadas -Silvia Pérez-Vitoria, 2010- por todos los medios posible -Vía Campesina, 2011-.

Para seguir leyendo este artículo en su fuente original pulsa sobre el siguiente enlace, gracias:
http://goo.gl/dfljWk

AVINA y Ashoka son dos fundaciones vinculadas al gran capital que promueven un modelo de agricultura industrial y basado en los transgénicos

Os adjunto dos interesantes artículos que hablan de las consecuencias de la actividad de fundaciones supuestamente filantrópicas.

Esperemos que estos artículos hagan reflexionar a organizaciones como Podemos que en Plasencia y en Extremadura se deja penetrar y colabora con personas y organizaciones infiltradas por miembros vinculados a fundaciones promovidas por el gran capital como Ashoka.

Es necesario que Podemos, como certeramente indica Paco Puche (http://goo.gl/hltA3G), establezca una clara línea roja de separación con las fundaciones del gran capital, sus colaboradores estratégicos y organizaciones infiltradas por estos: "AVINA/Ashoka son una clara línea roja que no se debe traspasar, y en organizaciones nuevas y prometedoras como es el caso de Podemos, con un perfil antisistémico, es necesario pasar el filtro del filantrocapitalismo antes de elevar a algunos militantes o inscritos a cargos públicos, y de usar lugares o instancias muy contaminadas. En la vida pública como la mujer del César: hay que serlo y parecerlo".

Artículo Nº 1: Ecologistas en Acción denuncia las consecuencias de la actividad de fundaciones supuestamente filantrópicas

AVINA y Ashoka son dos fundaciones vinculadas al gran capital que promueven un modelo de agricultura industrial y basado en los transgénicos, además de la privatización de los bienes comunes como el agua o los bosques. Sin olvidar su fuerte conexión con la mortífera industria del amianto.



Para leer el artículo completo pulsa sobre el siguiente enlace:

Artículo Nº 2: Ashoka o cómo el gran capital pacta con los movimientos sociales
Por Isidro Bustamante
Artículo publicado en filantropofagos.com

En quien se apoya Ashoka. Para financiarse o bien para estructurar su actividad, Ashoka tiene establecidas unas “alianzas” y unas “alianzas estratégicas” con una larga serie de empresas, fundaciones y otras corporaciones del gran capital. Sirvan de ejemplo las siguientes: Banca Cívica, Banca JP Morgan, Banco Goldman Sachs, Banco Interamericano de Desarrollo, BBVA, Boehringer Ingelheim, Caixa Catalunya, Citibank, Danone, Departamento de Estado de EE.UU, Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbanístico de EE.UU, Deutsche Bank, DKV Seguros, eBay, ESADE, Exxon Mobil, Fundación Bankinter, Fundación Botín, Fundación Coca-Cola, Fundación Ford, Fundación Gates, Fundación Hewlett, Fundación Kellogg, Fundación Rockefeller, G-20, General Electric, Google, Grameen Bank, Grupo Norte, Grupo VIPS, IE Business School, IESE, Latham & Watkins, McKinsey & Co, Nike, Novartis, Price Waterhouse Coopers, Telefónica, Unión de Bancos Suizos, USAID, Zurich Seguros y un largo etcétera.


Pulsa sobre el siguiente enlace para leer el artículo completo:

-o-o-o- Espacio destinado a informaciones de interés social -o-o-o-



Obscena es la sociedad que busca la rentabilidad en la necesidad, y hace negocio del hambre y la pobreza. Que juega con los más nobles sentimientos y se aprovecha de nuestra mala conciencia. Te sorprenderá descubrir esa terrible estrategia de nueva nomenclatura y vieja ideología que mueve los hilos del mundo y sus  inhumanos intereses. Todo eso es Nueva Filantropía.

Comprenderlo. Saberlo. Decirlo y compartirlo con otr@s ya es hacer algo.

La suma de muchas personas interesadas, compartiendo información relevante, puede ser el impulso para que algo comience a cambiar.

Te necesitamos para conseguirlo.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Nota Informativa sobre el lugar de reunión de Podemos Plasencia

Por Javier Caso Iglesias | Analista y Divulgador

Esta es una rectificación, en su acepción de desarrollo del artículo que he escrito titulado "Acuerdo Podemos e IU, el amianto y el lugar de reunión de Podemos en Plasencia" (http://goo.gl/8zPBRF).

En un desarrollo se perfeccionan las partes manifiestamente mejorables para, en este caso, que se entienda perfectamente el contenido del artículo, así como se documentan las mismas más ampliamente; todo en el interés de servir exclusivamente a la verdad.

En conversación con el responsable de Ambrosia, el cual me indica que "si quieres publicar parte de esta conversación o entera estás en tu derecho", se me informa que aunque "compartamos local los espacios de Ambrosia y CERES están perfectamente delimitados y separados tanto físicamente como en su gestión. Cada empresa gestiona su propio espacio...". De Ambrosia, que es un centro sociocultural, me indica "que no nos une ningún vínculo con Red Calea ni con Ashoka". También me apunta el responsable de Ambrosía que "el pasado jueves en mi Facebook ya expliqué lo que era Ambrosia y lo que era CERES".

Sobre la primera redacción que di al texto titulado "Acuerdo Podemos e IU, el amianto y el lugar de reunión de Podemos en Plasencia" (http://goo.gl/8zPBRF), le he indicado al responsable de Ambrosia que se podía dar otra redacción al mismo para que se entienda mejor (como así he hecho evitando citar a Ambrosia); así como que sería conveniente que "Ambrosia debería negar públicamente las palabras de Beatriz Fadón", palabras en las que indica la propia Beatriz Fadón, "Ambrosía es un establecimiento gestionado por los propios productores, entre ellos Red Calea" (https://goo.gl/eib95C)?

Creo que el texto publicado por el responsable de Ambrosía en su facebook es bastante claro al respecto, el cual reproduzco para general conocimiento, así como la fuente:

"Cuando el tonto agarra la reja o la arranca o no la deja.

Llego a casa después de una larga jornada sin dormir, entre concierto y obligaciones laborales, y me encuentro Twitter inundado de estupideces malintencionadas y desinformadas sobre nuestro local, el espacio social y cultural, CERES-Ambrosía.

En primer lugar aclarar para el malediciente que, aunque unidos por proyectos y sensibilidades paralelas y en muchos casos convergentes, CERES y Ambrosia son dos espacios distintos, uno gestionado por red Calea y otro, ahora mismo, podríamos decir, que por la asociación medioambiental educatierra, por una parte, y por la cultural y turística "la historia interminable" por otra.

Aunque compartamos proyectos, ideas y actividades en alguna ocasión cada uno tiene su propia identidad y su espacio particular.

Así CERES, gestionado por red Calea es el espacio más dedicado a la formación, el asesoramiento y la gestión de proyectos y Ambrosia gestionado por nosotros, a encuentros lúdicos, sociales y culturales. No obstante cuando nos ha hecho falta espacio red Calea nos ha cedido el suyo y al igual viceversa.

De esta forma los encuentros y actividades, así como alguna que otra asamblea, de Podemos, se vienen celebrando asiduamente en Ambrosia y, cuando el espacio lo requiere, red Calea se ha mostrado siempre dispuesta a ceder su espacio, como haríamos con cualquier otro movimiento social que lo requiriera.
Así se hizo en su espacio la reunión sobre el TTIP, la presentación del libro de Jacobo Rivero o el acto de campaña de Podemos en las pasadas generales.

Eso no conlleva ningún tipo de vinculación recíproca con este partido, más allá que el que después cada individuo personalmente queramos manifestar, si no que responde a nuestra voluntad de abrir nuestros espacios a aquellos colectivos que por alguna razón confluyen con nuestra manera de entender el mundo.

Luego, la actividad independiente que se desarrolle en esos espacios es ajena a las cesiones que se realicen para determinados actos, tanto en un sentido como en el otro. Ni las actividades de las entidades que gestionan los espacios se deben ver limitadas porque puntualmente allí se realicen encuentros de ningún partido ni esos partidos pueden verse afectados por el uso que le demos a nuestros espacios en el devenir diario.

Otra cosa es que en lugar de ignorar estos detalles, que se podían haber conocido a la perfección solo preguntando, la intención del mensaje sea el de embarrar y enfangonar la labor de unos u otros. Si ese es el sentido también va equivocado el malediciente ya que tanto unos como otros, tanto red Calea como nosotros, intentamos hacer nuestro trabajo con la dignidad que le corresponde y, sobre todo, enmarcado en la misma ideología de servicio público, lucha y defensa por los intereses sociales generales, promoción del bien común y convivencia como base del apoyo mutuo.

Pediría pues al interfecto que el tiempo que ha dedicado a asolar la red con sus mensajes, si no es tiempo robado a la función pública, lo dedique a visitar nuestro espacio, conocerlo y compartir su conocimiento con el objetivo de crear y no el de destruir."


Fuente:
https://www.facebook.com/corx28/posts/10155122243639815

Al respecto solo queda ratificarse en lo dicho en el artículo de opinión titulado "Acuerdo Podemos e IU, el amianto y el lugar de reunión de Podemos en Plasencia" (http://goo.gl/8zPBRF); en concreto:

¿Qué razones pueden llevar a Podemos Plasencia, por ejemplo, a usar como lugar de realización de sus actos el CERES (Centro de Recursos) de Red Calea?

Siendo esto cierto como así se acredita en las pruebas documentales que se adjuntan, Podemos Plasencia ha de dejar de programar actos, de inmediato, en el citado local.
Esta es una de las razones por las cuales el Consejo Ciudadano de Podemos Plasencia no genera confianza ciudadana, pues el organizar actos en el CERES (Centro de Recursos) de Red Calea los hace cómplices de esta situación, son cómplices de estas miles y miles de muertes por el amianto. En definitiva, mucho radicalismo verbal por parte de Podemos Plasencia y Extremadura y resulta que, a la hora de la verdad, en la praxis, resultan ser colaboradores activos del sistema.

Pruebas documentales:







Acuerdo Podemos e IU, el amianto y el lugar de reunión de Podemos en Plasencia

Por Javier Caso Iglesias | Analista y divulgador

1.- Sobre el acuerdo estatal entre Podemos e IU considero que es positivo. Esperemos que esta diversidad que aporta lleve tanto a Podemos como a IU a sus metodologías originarias y se abran a una mayor participación de sus inscritos, primando la democracia y el respeto a la libertad de opinión de sus miembros; cosa esta que, hasta ahora, brilla por su ausencia.

2.- Sobre el amianto, para los que aún no sopesan ni valoran el daño que causa, les dejo unos titulares de prensa:
- Condena histórica en Italia por la muerte de más de 2.000 personas por amianto
- Un tribunal decreta 16 años de prisión para los responsables de la multinacional Eternit que usó el mineral durante años en ese país
- Los crímenes con amianto: de la multinacional Eternit a la fundación Avina. Más de 100.000 personas mueren cada año por exposición al amianto
- Según la OMS, aunque se prohibiera la utilización de inmediato del amianto, el número de muertos que provoca solo comenzará a disminuir dentro de varios decenios.

3.- La verdad es que resulta difícil opinar en libertad en el seno de Podemos, por ejemplo los análisis y entrevistas a Paco Puche que reproduzco en mi blog no parecen gustar a los Consejos Ciudadanos de Podemos Plasencia ni al de Podemos Extremadura.

Indicar que Paco Puche lleva años luchando, junto a Ecologistas en Acción, contra las multinacionales del amianto por las miles y miles de muertes y daños que produce el amianto en las personas (100.000 muertes al año); pero resulta que estas multinacionales del amianto cuentan con fundaciones que financian proyectos y a emprendedores/cooptados de AVINA/Ashoka (http://goo.gl/vuJt4L).

Entre estos "emprendedores sociales" está Red Calea y Beatriz Fadón que parecen tener vínculos estrechos con miembros de los Consejos Ciudadanos de Podemos, como indica y documenta Paco Puche en una entrevista recientemente publicada (http://goo.gl/vuJt4L); y, por eso, no parece gustar que se opine o se difundan investigaciones sobre las financiaciones que estas personas reciben. O que se diga que Podemos Plasencia realiza sus actos en un local con vínculos con esta red como así se pregunta en la citada entrevista.

Por mi parte considero que es muy poco ético colaborar con una entidad (Red Calea) "emprendedora social" de Ashoka (http://spain.ashoka.org/fellows), fundación de una multinacional del amianto. Multinacionales del amianto que ya han sido condenadas, a través de sentencias históricas como la de Turín, por las miles y miles de muertes que generan.

Por ello es vital hacerse y responder, como lo hace Paco Puche, a preguntas como esta:
¿Qué razones pueden llevar a Podemos Plasencia, por ejemplo, a usar como lugar de realización de sus actos el CERES (Centro de Recursos) de Red Calea?
 

Siendo esto cierto como así se acredita en las pruebas documentales que se adjuntan, Podemos Plasencia ha de dejar de programar actos, de inmediato, en el citado local.

Esta es una de las razones por las cuales el Consejo Ciudadano de Podemos Plasencia no genera confianza ciudadana, pues el organizar actos en
el CERES (Centro de Recursos) de Red Calea los hace cómplices de esta situación, son cómplices de estas miles y miles de muertes por el amianto. En definitiva, mucho radicalismo verbal por parte de Podemos Plasencia y Extremadura y resulta que, a la hora de la verdad, en la praxis, resultan ser colaboradores activos del sistema.

Pruebas documentales:


lunes, 9 de mayo de 2016

Momento de interés en la opinión pública. El filantrocapitalismo trata de asaltar a Podemos

Nos traslada nuestro compañero y amigo Paco Puche, sobre el asunto del filantrocapitalismo lo siguiente:

"El filantrocapitalismo (fundaciones del gran capital con vocación de infiltrar a los movimientos sociales de resistencia) está operativo en todo momento, pero solo en ocasiones salta a la luz pública a raíz de las divisiones que provoca en los propios movimientos sociales, entre gente que los rechaza de plano y aquellos otros que pueden estar más favorecidos por la generosidad de las adineradas fundaciones. Para España y Latinoamérica hay que fijarse especialmente en las fundaciones AVINA y Ashoka, descritas con exactitud como 'fundaciones del gran capital del amianto y de los transgénicos'. Ahora estamos en ese otro momento de interés en la opinión pública por su asalto a Podemos, y la controversia suscitada entre los defensores y detractores.
Por todo ello, hemos vuelto a publicar sobre el asunto y a rescatar textos de hace poco tiempo que esclarecían estas cuestiones, dado el renovado interés que el tema está suscitando. Por tanto, tiramos de hemeroteca con textos “antiguos” pero plenamente vigentes".

Tirando de hemeroteca (Texto 1º del 5.03.2012): sobre el filantrocapitalismo pulvígeno:

Multinacionales y movimientos sociales: resistir al “lobby oculto”

Paco Puche
Federico Aguilera Klink
Óscar Carpintero
José Manuel Naredo
Jorge Riechmann


En este creciente auge del simulacro sobre lo real, fundamental para las nuevas formas de ejercer y legitimar el poder, juega un papel clave la industria de la comunicación, ‘Public Relations’… Una actividad que se especializa en la “ingeniería del consenso” como forma de ampliar mercados y crear un clima político-social propicio a la expansión de las grandes empresas, al tiempo que se ayuda también a desactivar y vencer las resistencias. Una actividad de promover el ‘Business as Usual’ muy amplia que va desde el fomento del patrocinio, la filantropía corporativa, la promoción de grandes eventos y la proyección de marcas hasta la llamada responsabilidad social y ambiental corporativa. Ramón Fernández Durán

 
El capital trata de apropiarse de los movimientos ecologistas razonables, para reconvertirlos en domesticados capitalismos verdes o formas de negocio con el agotamiento del planeta. Pedro A. Prieto

Las citas precedentes proporcionan algunas claves para situar el contexto en el que opera el poder de las grandes empresas en la actualidad. Un poder que se muestra con el  propósito de hacer más negocios y, simultáneamente, eliminar las resistencias. Están intentando la cuadratura del círculo: ser, a la vez, saqueadoras y benefactoras de sus damnificados.

Si las multinacionales (J.P. Morgan, Nestlé, Wal-Mart, Monsanto, etc.) tratan de gobernar el mundo es por su necesidad intrínseca de obtener ganancias a interés compuesto, o en progresión geométrica. Desde hace unas décadas han agotado la capacidad autorregenerativa del planeta, se encuentran con un “mundo lleno”, por lo que ahora más que nunca han de ir a la búsqueda de todo lo explotable. En estas circunstancias, actúan por desposesión de los  últimos vestigios de autonomía de los pueblos: los bienes y usos comunes, los inmateriales, la vida y la dignidad de las gentes.

Buen ejemplo de todo esto que decimos, no es solo la profunda crisis mencionada, sino las nuevas formas con las que este capitalismo senil se reviste para poder caer, subrepticiamente, como un  enjambre de langostas en la última frontera del beneficio.

El caso de las semillas de los cultivos es una buena muestra de la necesaria rapacidad del sistema. Lo resume muy bien Silvia Pérez-Vitoria cuando dice que: “entre el 60% y el 80% de la población agrícola del mundo vive en unidades de producción de pequeño tamaño (…). Es a estos campesinos que las multinacionales quieren robarles las plantas susceptibles de ser patentadas”.i

El sistema necesita con urgencia, además de su  plan A (seguir con los negocios como lo hace habitualmente: business as usual), un plan B (la conquista del alma de las gentes  y de las resistencias socialesii). Pues tampoco es tan poderoso como aparece a primera vista, porque si lo fuera no tendría necesidad de invertir tantos millones de dólares en Responsabilidad Social Corporativa (RSC), lavado verde, lobbying, publicidad y clientelismo a través de ONGs leales a sus interesesiii.

El plan B del gran capital

Se puede resumir diciendo que es “la suma de maniobras destinadas a ganar consenso, legalizar estas formas de enriquecerse, lograr obediencia y/o complicidad, publicitar sus objetivos como si fueran idénticos a los de la sociedad y desacreditar las alternativas como si fueran ´ataques´”iv. En una palabra, buscar legitimidad.

Destacan por su especial relevancia dos maneras de llevar a cabo este segundo plan: una, la denominada “Responsabilidad Social Corporativa”, y otra, la que tiene por objeto la cooptación de los movimientos sociales de resistencia y ONGs alternativas.  “Sin lugar a dudas que estos planes B empresariales, abonados por técnicos, intelectuales y ciertas ONGs son el mayor desafío a vencer por parte de la resistencia civil.”v  En general, podemos decir que el capital trata de apropiarse de los movimientos ecologistas razonables, para reconvertirlos en unos agentes domesticados del capitalismo verde.

Unas notas sobre la Responsabilidad Social Corporativa (RSC)

La mejor definición de lo que pretende esta RSC la dio Ban Ki-Moon, en 2008vi. Dijo: “tenemos que pasar de la responsabilidad de los negocios al negocio de la responsabilidad”. Para las empresas, en el orden capitalista, se trata de eso y solo de eso. Si alguien quiere llamarse a ilusiones socializantes o de sostenibilidad, las declaraciones del director de Responsabilidad Social Corporativa  de Mapfrevii son más que persuasivas: “en el fondo buena parte de lo que se oye en RSC tiene su raíz en ese propósito cosmético que siempre nos acompaña en la empresa”, y es que por más vueltas que se le dé, en una sistema capitalista la única responsabilidad social de las empresas consiste en incrementar sus beneficios, como sostenía el representante de la economía neoliberal Milton Friedman.

No lo pueden evitar: “Si una gran empresa que cotiza en bolsa no logra cumplir con la fórmula de un rápido crecimiento y  beneficios a corto plazo, sus directores se verán expuestos a ser despedidos directamente, o incluso a posibles acciones legales (…) ni los banqueros ni los inversores juzgan el rendimiento empresarial según  el grado de contribución al bien público. Estos son fundamentalmente amorales”.viii

Para concluir con la RSC y “no caer en moralina, admitamos que el objetivo lógico y común de todo negocio es el lucro… las empresas son empresas y no ONGs; y esto va de ganar dinero”ix. Quien así se sinceraba era el director de Reputación e Identidad Corporativa de Telefónica, empresa que ha tardado bien poco en poner en funcionamiento esta lógica con el reciente anuncio de despidos masivos de varios miles de trabajadores, a la vez que incrementa sustancialmente los sueldos de sus directivos en varios cientos de millones de euros, días después de haber declarado los mayores beneficios de su historia.

A por los movimientos sociales de resistencia

Dos fundaciones muy activas en este capítulo nos sirven para ilustrar cómo opera el gran capital en este apartado de su plan B. Se trata de las llamadas AVINA y Ashoka, que tienen su espacio de operaciones preferente en España y Latinoamérica. No son las únicas.

Estas dos entidades, aparecidas en 1994 y 1981 respectivamente, están íntimamente relacionadas entre sí. En 1993, Stephan Schmidheiny, fundador de AVINA, y Bill Drayton, fundador de Ashoka, percibieron que tenían visiones muy afines sobre cómo contribuir a un cambio profundo en el mundo  y, a través de los años, AVINA y Ashoka han identificado y promovido múltiples formas de colaboración local y global. También Ashoka es financiada por AVINA: por ejemplo, hasta 2007 le ha pagado a más de 400 emprendedores sociales. Según Drayton, “Ashoka no tiene un coemprendedor o aliado más cercano o duradero que AVINA para apoyar el vuelo de las más poderosas y nuevas ideas y sus promotores”.

Ambas fundaciones están inequívocamente vinculadas al gran capital. En el caso de AVINA, el fundador único ya citado es el magnate del amianto, una de las mayores fortunas  del mundo, amasadas  con el negocio del mineral asesino a costa de la salud y de la vida de cientos de miles de personas en todo el planeta. El pasado 13 de febrero, Schmidheiny fue condenado a 16 de años de cárcel por un tribunal de Turín por los  delitos de “desastre ambiental doloso permanente” y “por omisión de medidas de seguridad “ en el trabajo, provocados por una fábrica de amianto de su propiedad  instalada en el pueblo de  Casale Monferrato, a causa de la cual ya han muerto más de dos mil personas y han enfermado cerca de mil. Además, Schmidheiny ha sido directivo de Nestlé, de la Unión de Bancos Suizos, y de ABS Brown, entre otras multinacionales. Del mismo modo, el actual presidente de AVINA procede de la multinacional química DuPont.

En el caso de Ashoka, la fundación en España está presidida por un exdirectivo de la banca JP Morganx, la empresa más poderosa del mundo según la lista Forbes, y otros fundadores han estado vinculados a  la consultora McKinsey&Co., o a General Electric.

Estas fundaciones del gran capital entran en los movimientos sociales y ONGs con una filosofía definida y que no engaña a nadie. Se trata de considerar “a los mercados como los canales legítimos para el cambio social”xi. Por eso AVINA se define como “una  fundación que se asocia con líderes de la sociedad civil y del empresariado de América Latina en sus iniciativas por el desarrollo sostenible”xii.

En el caso de Ashoka, el objetivo es más claro si cabe. Según declara María Zapata, su directora en España: “para las empresas, el mercado potencial que ofrece la población que está viviendo con menos de dos dólares al día, la base de la pirámide, es de 4 billones de dólares (…).Los emprendedores sociales trabajan con esas poblaciones y su labor es acercar a las multinacionales hasta ellas, mientras salvaguardan los intereses de éstas”.xiii

Para eso financian y se alían a líderes de los movimientos sociales, incluso a los anticapitalistas, para que legitimen desde dentro el sistema empresarial realmente existente, y para moldear los límites de esa disidencia.

En efecto, AVINA cuenta entre sus socios destacados al argentino Gustavo Grobocopatelxiv considerado el empresario número uno y referente indiscutido a nivel mundial en el terreno de la soja transgénica. Cultiva más de 280.000 hectáreas.

Ya sabemos que el cultivo de la soja  “es el monocultivo de la década, el cultivo que más tierras deforesta, que más bosques tala, que más asesinatos y esclavitud produce, que más fumigaciones provoca, y finalmente que más pobreza genera”, según el Informe del Worldwatch Institute  de 2011xv.

Claro, que en Latinoamérica, lugar privilegiado de sus actuaciones, ya se han percatado de la naturaleza de estas fundaciones. En la pasada reunión de Cancún sobre cambio climático (diciembre de 2010), el  Grupo de Reflexión Rural argentino (GRR) ha detectado la infiltración de AVINA en los distintos movimientos alternativos que han acudido a la contracumbre y denuncian que: “Las grandes corporaciones y las fundaciones que las acompañan, han estado trabajando sigilosamente para escurrirse entre los espacios alternativos. La fundación AVINA, del millonario suizo Stephan Schmidheiny, de larga y siniestra trayectoria en nuestra América Mestiza, por comprar voluntades detrás de proyectos supuestamente beneficiosos para nuestros pueblos y comunidades, ofreció una dádiva económica para la organización de Klimaforum 10.  (…) Fundaciones como AVINA y Ashoka son el enemigo de la Tierra Madre y de las poblaciones oprimidas”xvi.

El caso del AGRA y los transgénicos

Con este ejemplo es como mejor se puede ver el modo en que opera el lobby capitalista en los movimientos sociales.

Según denuncian Gustavo Duch y Fernando Fernández, conocidos activistas agroecológicos, “en estos momentos existen una serie de programas para desarrollar una segunda vuelta a la Revolución Verde, ahora en África. Encabezado por un grupo de grandes corporaciones y fundaciones como Gates o Rockefeller, se propagan una serie de proyectos que favorecerán la instalación de dichas empresas en África, donde podrán ampliar sus negocios y su mercado, desplazando los sistemas públicos nacionales (…). La participación de fundaciones solidarias como Gates no deja de ser preocupante y distorsionadora. Sólo en el mes de septiembre del 2010, Gates ha donado 8 millones de dólares para favorecer la entrada de Cargill y su soja en África; y ha invertido 23.1 millones de dólares en Monsanto” xvii. A este proyecto se le ha bautizado con el nombre de AGRA.

Por si hubiese dudas sobre las intenciones de esta fundación, la Vía Campesina, el movimiento alternativo más prestigioso del mundo, advertía que: “desde 2006 la Fundación Bill y Melinda Gates ha colaborado con la Fundación Rockefeller, entusiasta promotora de cultivos transgénicos para los pobres del mundo, para implementar la Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA), la cual está abriendo el continente a la semilla transgénica y a sustancias químicas vendidas por Monsanto, Dupont y Syngenta. La fundación ha dado $456 millones a AGRA, y en 2006 contrató a Robert Horsch, quien fue ejecutivo de Monsanto por 25 años, para trabajar en el proyecto. En Kenya alrededor de 70% de los que reciben fondos de AGRA trabajan directamente con Monsanto, casi el 80% del financiamiento de Gates en el país tiene que ver con biotecnología, y sobre $100 millones en donaciones se han dado a organizaciones kenianas conectadas a Monsanto. En 2008 un 30% de los fondos de la Fundación para desarrollo agrícola fueron a promover variedades de semilla transgénica. (…) En agosto de 2010  el fideicomiso de la Fundación Bill y Melinda Gates, anunció que había comprado 500 mil acciones de Monsanto, valoradas en un poco más de $23 millones”xviii.

De Kenya procede, precisamente, uno de los últimos “fichajes” de Ashoka en 2009. Se trata de la científica keniana Florence Wanbugu, vinculada  a la biotecnología y a Monsanto, y con muy buenas relaciones en España, como se puede ver en la fotografía de más abajo.

De izquierda a derecha: F. Wanbugu  (Ashoka), Garmendia (exministra de Ciencia e Innovación), F. González  (expresidente y consejero de Gas Natural), no reconocido, y Federico Mayor Zaragoza (presidente de la fundación Triptolemos). (Conferencia 'Ciencia contra la pobreza' en la Granja de San Ildefonso,  Segovia,  08. 04. 2010)

El círculo continúa con el anuncio de que Ashoka recibe en 2009 una donación de la fundación Bill y Melinda Gatesxix de 11,3 millones de dólares: “Estos fondos permitirán a Ashoka elegir a más de 90 emprendedores sociales que difundirán prometedoras innovaciones para ayudar a salir de la pobreza a pequeños agricultores y comunidades rurales en África subsahariana e India”.

Pero hay más. También casi los mismos actores, Gates, Rockefeller y Monsanto, junto a Syngenta, el Gobierno Noruego y otros gobiernos han creado en 2008 lo que se ha dado en llamar “La bóveda de semillas del fin del mundo”, que es un gran banco de semillas y recursos fitogenéticos instalado en el Ártico, en una isla del archipiélago Svalbard. La “bóveda” tiene capacidad para almacenar 4,5 millones de muestras de diferentes semillas, cada muestra tiene un promedio de 500 semillas. Guardan más de siete mil especies de plantas que históricamente han sido usadas en la dieta humana.

El círculo se cierra con el lobby oculto: los “disidentes” seleccionados y asociados


AVINA y Ashoka, en los diez años que llevan operando en España han logrado introducirse de alguna forma en más de diez organizaciones que pueden considerarse alternativas. En unos casos seleccionando a líderes o emprendedores, en otros aportando financiación y asesoramiento. Son entidades de prestigio que cubren los rubros del agua, el medioambiente, la paz, el mundo rural, las universidades paralelas, los sistemas financieros éticos, las semillas, el mar, etc., y contando con  líderes conocidos.

Estas fundaciones del gran capital llevan a cabo la selección de sus colaboradores  con todo rigor, de manera que la decisión final suele venir de sus sedes centrales, en América. Saben bien con quién se alían. No en vano, Ashoka presume de que tiene como aliados estratégicos a la mencionada McKinsey, empresa líder mundial de consultoría de gestión, a Hill & Knowlton, unas de las principales en relaciones públicas y Latham & Watkinsxx, con 2.000 abogados en todo el mundo. La selección está asegurada. Por si acaso, firman contratos que comprometen a los elegidos a dejar su imagen para promoción de las filantrópicas y, como dice su directora en España María Calvo, “una vez que el emprendedor social es seleccionado, pertenece a la Red Ashoka de por vida”.

Algunas de estas organizaciones o sus líderes, que comparten la condición de socios o aliados de las fundaciones mencionadas, tienen una posición de liderazgo explícita  contra los cultivos transgénicos. Por tanto, a veces cumplen con su función de portavoces de asociaciones que luchan contra este tipo de cultivos (especialmente en España, que es donde estos cultivos han prosperado más en toda Europa), y otras se ven obligados a mantener un prudente silencio, ante programas tan agresivos como el AGRA, en el  que 90 correligionarios suyos  de Ashoka tratan de implementar en África los transgénicos, con apoyo de la Fundación Bill y Melinda Gates-Monsanto, como hemos visto más arriba. El plus de legitimidad que los “disidentes” controlados ofrecen a las fundaciones del gran capital es impagable.

En nuestro entorno más cercano se ha venido produciendo también un fenómeno similar que es necesario subrayar para conocimiento general y que, desde hace tiempo, se lleva denunciando. Afortunadamente, tras un esfuerzo importante, las cosas parece que van cambiando en la buena dirección, y se comienza a lograr que aquellos que han mantenido relaciones estables con fundaciones como AVINA y Ashoka reconsideren su actuación. En esa buena dirección van, por ejemplo, algunas dimisiones de sus cargos en los movimientos sociales de líderes que, a la vez, eran socios de AVINA o Ashoka, así como las declaraciones de denuncia contra dichas fundaciones manifestadas por las organizaciones ecologistas a las que dichos líderes pertenecían. En este sentido apunta la declaración del pasado 8 de febrero de la Plataforma Rural (entidad que integra unas decenas de organizaciones) contra los transgénicos. En dicho documento se denuncia que “en África, Monsanto se ha aliado recientemente con la Fundación Gates, la Fundación Rockefeller y otras entidades  como la Fundación Ashoka, para promover los transgénicos en el marco de la ´Alianza para una Revolución Verde en Africa´. Aunque disfrazado de verde, se trata de un intento asesino de introducir en este continente semillas comerciales (y posteriormente transgénicas) y todo el paquete de insumos agroquímicos, despojando a los pequeños campesinos de sus semillas tradicionales y condenándoles al hambre y la miseria”.

Una consideración final

En los  casos de dimisión mencionados, así como en otros, nos gustaría insistir en lo siguiente: no estamos cuestionando la buena fe subjetiva con que esas personas puedan haber actuado, sino el problema político objetivo que suponen esas estrategias del gran capital para penetrar en los movimientos sociales alternativos. Es cierto que cualquiera de nosotros y nosotras podemos ser víctimas de engaños: a veces damos pasos arriesgados sin llegar a ver cuáles pueden ser las consecuencias, o sin mala intención tomamos atajos que acaban llevando a lugares problemáticos. Y puede resultar subjetivamente muy difícil desandar lo andado, sobre todo cuando está en juego lo que estimamos que es nuestra propia identidad, la consideración que merecemos a la gente cercana o el prestigio ante otros círculos más alejados. Pero hay que evitar confundir las dificultades personales que entraña reconocer errores, con los intereses de los proyectos colectivos. Resultaría difícil de entender que, una vez advertidos de la situación, nos empeñáramos en negar la realidad y siguiéramos sin corregir el rumbo ni aclarar las circunstancias y responsabilidades. En tal caso, estaríamos haciendo un flaco favor a los movimientos sociales al debilitar sus fuerzas para resistir al “lobby oculto” arriba mencionado.

Fuente, notas y referencias:
http://www.rebelion.org/docs/146246.pdf

jueves, 5 de mayo de 2016

Entrevista a Paco Puche, abril de 2016

Entrevista a Paco Puche, militante ecologista e investigador sobre la infiltración del capital en los movimientos sociales

Pregunta.- Hasta ahora el entrismo era definido como la táctica de penetración, por parte de organizaciones de cuadros políticos en partidos reformistas de masas, con el fin de redireccionarlos o dividirlos después de haber captado un importante número de su militancia política para constituir un nuevo partido. Por lo general el entrismo lo realizan grupos de izquierda dentro de organizaciones socialdemócratas. Pero en la actualidad parece que quien más está utilizando esta táctica es el capitalismo en relación a su estrategia de penetración en organizaciones progresistas para desviarlas de su lucha contra el sistema transformándolas en colaboradoras activas del mismo. ¿Es eso lo que se entiende por filantrocapitalismo?

Paco Puche Respuesta.-
La infiltración, injerencia, acompañamiento del gran capital a las organizaciones de la sociedad civil, especialmente a las de los sectores estratégicos para ellas, es de larga data. Arundhaty Roy, la famosa novelista hindú comprometida, lo cuenta en su reciente libro “Los espectros del capitalismo” que está dedicado a este asunto. Ella resume perfectamente la situación diciendo que”son el modo en que las finanzas globales compran acciones en los movimientos de resistencia, literalmente igual que los accionistas compran acciones de una empresa, y luego intentan controlarla desde dentro. Funcionan como transmisores, receptores, reductores de impacto, alertas con cualquier corriente, con cuidado de no molestar nunca a los Gobiernos anfitriones”, entiéndase usamericanos y europeos. Es el llamado plan B del gran capital, que en otro trabajo que publicamos a la limón Aguilera Klink, Carpintero, Naredo, Riechmann y yo mismo, lo formulábamos así: “Se puede resumir diciendo que es la suma de maniobras destinadas a ganar consenso, legalizar estas formas de enriquecerse, lograr obediencia y/o complicidad, publicitar sus objetivos como si fueran idénticos a los de la sociedad y desacreditar las alternativas como si fueran ataque.  En una palabra, buscar legitimidad”.

Pregunta.- Dicen que el más nocivo y activo filantrocapitalismo es el filantrocapitalismo pulvígeno, esto es, el relacionado con AVINA/Ashoka ¿Nos podrías informar cómo actúa este filantrocapitalismo pulvígeno de AVINA/Ashoka?

Respuesta de Paco Puche.-
Es uno de ellos, muy especializado en esa labor de infiltración y descomposición sistemática de los movimientos alternativos al sistema. De hecho en España en pocos años han penetrado más de veinte entidades consideradas estratégicas y alternativas
(agroecología, semillas, agua, ecologismo, economía social, finanzas éticas, etc.). En Latinoamérica ni te cuento. AVINA estaba especializada en ese continente y tenía a España como puente para allá. Por ello ante una iniciativa de Ecologistas en Acción por denunciarlas por todo el mundo, en 2012,  al manifiesto de condena publicado se adhirieron más de 200 organizaciones de 23 países. Las continuas denuncias han expulsado a AVINA de España pero no del continente americano. Ashoka sigue viva pero con más prudencia respecto a los movimientos alternativos.
Lo de pulvígena es muy adecuado mencionarlo pues no en balde AVINA se financia de la sangre que dieron cientos de miles de trabajadores del amianto pulvígeno  de las fábricas de Schmidheinny, el fundador de AVINA.
Ashoka y AVINA tienen un acuerdo estratégico, son casi lo mismo. Schmidheiny, por su parte,  tiene además mucho interés que se olvide su condición de genocida. Paga bien a los encubridores, que por cierto en esa nómina hay que meter a un sector de los jesuitas a cuyas organizaciones y universidades financia. Ha sido investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas.

Pregunta.- ¿Qué son los emprendedores/cooptados de AVINA/Ashoka? ¿Cómo se infiltran en los movimientos sociales y en los partidos políticos progresistas?

Respuesta de Paco Puche.-
Emprendedores o socios líderes son las personas a las que estas fundaciones cooptan a título personal y firman con ellas un contrato, según dicen ellas mismas “de por vida”. Ofrecen dinero, fortuna y poder y un lenguaje ambiguo,  a veces mimetizando a los movimientos alternativos: “cambiar el mundo”, “agroecología”, “gestión comunitaria del agua”, etc. La cooptación pasa primero por una red de ojeadores o nominadores  y después por cinco filtros muy riguroso, para convencerse de que no les van a fallar y en donde incorporan direcciones a y contactos a su bagaje, para concluir con la firma de un contrato vitalicio, en los que ceden los derechos de imagen de forma universal, entre otras cuestiones.

Pregunta.- ¿Qué nos puedes decir de la Red Calea y de Beatriz Fadón como ariete del filantrocapitalismo pulvígeno que se desarrolla en Extremadura afectando a organizaciones y movimientos sociales y partidos políticos progresistas?

Respuesta de Paco Puche.-
Por Extremadura ya estuvo interesado el magnate suizo Schmidheiny y financió en 2000 un primer proyecto de bioconstrucción. Ya le tenían echado el ojo. Era un buen puente con el continente americano. Posteriormente Ashoka entro en la agroecología, cooptando primero a al Presidente de la Plataforma rural (máxima entidad de promoción alternativa de la agricultura española) y posteriormente a Beatriz Fadón, a la que financió durante tres años por desarrollar su Red Calea. A partir de ahí penetran en la CNT (los del sindicato  me hicieron una entrevista sorprendidos por esta infiltración) y al día de hoy la Red Calea sigue muy viva en Extremadura con el sello de Ashoka a las espaldas. Cada día que exhibe ese sello y está presente en entidades conexas (CERES- Ambrosía, etc.) está legitimando este filantrocapitalismo pulvígeno, ligado al genocidio del amianto.

Pregunta.- ¿Qué razones pueden llevar a Podemos Plasencia, por ejemplo, a usar como sede social y lugar de realización de sus asambleas y encuentros el local social de Ambrosía que, como indica la propia Beatriz Fadón, "Ambrosía es un establecimiento gestionado por los propios productores, entre ellos Red Calea" (https://goo.gl/eib95C)?

Respuesta de Paco Puche.-
Así de fácil se va consumando la infiltración. Que una red que no solo es evidente que ha estado financiada por estas fundaciones “asesinas”, como dice de ellas la citada Plataforma Rural, se presente hoy con todo descaro como vinculada a Ashoka, expresa el grado de desinformación que el personal tiene, aunque se llame Podemos. Y también el grado de infiltración que la citada organización está padeciendo. AVINA/Ashoka son una clara línea roja que no se debe traspasar, y en organizaciones nuevas y prometedoras como es el caso de Podemos, con un perfil antisistémico, es necesario pasar el filtro del filantrocapitalismo antes de elevar a algunos militantes o inscritos  a cargos públicos, y de usar lugares o instancias muy contaminadas. En la vida pública como la mujer del César: hay que serlo y parecerlo.

Pregunta.- ¿Existen más vínculos entre Podemos y los emprendedores/cooptados del filantrocapitalismo pulvígeno como ya advertiste en tu artículo titulado "El filtro del transfuguismo: aviso a Podemos" publicado en Rebelión (http://goo.gl/vPCJY3) o en el artículo titulado "Ashoka, AVINA y los Movimientos Sociales" publicado en Tercera Información (http://goo.gl/74iMWk) y en La Casa De Mi Tía (http://goo.gl/fdJPQV)?

Respuesta de Paco Puche.-
El caso más llamativo es el de Pedro Arrojo, el que fuera Presidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua. Ha sido Diputado nacional por Podemos en la última legislatura. Arrojo ha sido durante cerca de 10 años socio-líder de AVINA, coexistiendo su pertenencia con su cargo anterior, haciendo el puente con las Américas. Ha sido unos de los 200 seleccionados en todo el mundo para estar presente en el acto más solemne de AVINA, que tuvo lugar en Costa Rica en octubre de 2003, junto al presidente del Banco Mundial, el Embajador USA en ese país, el Presidente de Ashoka y así hasta doscientos invitados de lujo. En este acto Schmidheiny proclamó al mundo que dejaba el patrimonio de algunas de sus empresas para su fundación AVINA.
De Arrojo no tenemos constancia de que haya pedido perdón a las víctimas, ni de que les haya devuelto su dinero, ni de que haya públicamente rechazado a la figura de Schmidheiny, ni de AVINA. Quizá no pueda.
El código ético de Podemos no permite la presencia de personas así como representantes públicos. Pero…, la mano alargada de AVINA llega lejos.


martes, 3 de mayo de 2016

Las Multinacionales necesitan de los Movimientos Sociales por eso, disfrazadas de fundaciones filantrópicas, van a su captura

Paco Puche, mayo de 2016

"Los emprendedores sociales trabajan con esas poblaciones (los pobres) y su labor es acercar a las multinacionales hasta ellas" María Zapata, que fuese directora de Ashoka España


El nombre clave es Ashoka, y decir Ashoka es decir AVINA, ambas fundaciones del gran capital del amianto y de los transgénicos. Ashoka y AVINA tienen un acuerdo estratégico por el que intercambian emprendedores y socios, tienen algunos directivos comunes además de compartir visiones y estrategias para “cambiar el mundo”, como proclaman. AVINA aporta financiación a Ashoka ; su dinero procede del criminal negocio del amianto, de su fundador, el magnate suizo Stephan Schmidheiny, calificado como asesino en serie por el fiscal de Turín y, peor aún , como lo valoró el juez Oggé de Turín al comparar su estrategia con el amianto con la de Hitler con los judíos. Ambas son, principalmente, fundaciones injeristas, tratan de penetrar en los Movimientos Sociales alternativos para domesticarlos.

Otro nombre clave es el de Arundathy Roy. Esta famosa novelista hindú que lleva tiempo luchando a fondo contra las multinacionales. Ha investigado el papel de las grandes fundaciones calificándolas como “espectros del capitalismo” en el libro del mismo nombre1. Ella resume muy bien la situación de la siguiente manera: “de los millones de ONGs que existen, algunas llevan a cabo un trabajo notable y radical (…) sin embargo las ONGs corporativas o que reciben fondos de fundaciones son el modo en que las finanzas globales compran acciones en los movimientos de resistencia, literalmente igual que los accionistas compran acciones de una empresa, y luego intentan controlarla desde dentro. Funcionan como transmisores, receptores, reductores de impacto, alertas con cualquier corriente, con cuidado de no molestar nunca a los Gobiernos anfitriones (la fundación Ford exige que las organizaciones que financia firmen un documento a tal efecto)”. Así también, las fundaciones AVINA/Ashoka firman contratos con sus socios, según dicen ellas mismas, de por vida, es decir con lealtad absoluta.

Siguiendo a Arundhaty Roy, nos preguntamos qué hace el gran capital para hacer frente al creciente descontento, a la furia de la gente, a la amenaza del pueblo en definitiva, una vez que ya sabía cómo manejar Gobiernos, partidos, elecciones, tribunales, medios, etc. La respuesta ha sido por medio de las fundaciones y sus organizaciones aliadas. Desde la fundación Rockefeller y la Ford, que no han dejado de operar desde el pasado siglo, hasta la fundación Gates en la actualidad, pasando por AVINA/Ashoka también aliadas de la Gates en el programa de Monsanto en África para llevar la agricultura industrial y los cultivos transgénicos, el gran capital ha estado siempre presente en la sociedad civil.

La agricultura, las megafusiones y el agua

¿Cuál es el estado actual y la dinámica del oligopolio de la agricultura mundial? En 2015, los seis gigantes de las industrias genéticas ocupaban también los primeros lugares de la venta de semillas y agrotóxicos en todo el mundo. Estas empresas son: Monsanto, Syngenta, DuPont, Dow, Bayer y Bash. Pues bien, el Grupo de investigación ETC2 ha descubierto que están tratando de llegar a megafusiones. Así, DuPont y Dow por un lado, Syngeta y CheChina por otro y Monsanto negocia con Bayer y Bash. Si este proyecto culminara los tres oligopolios dominarían el 65% de las ventas mundiales de semillas y agrotóxicos.

Frente a esto las organizaciones campesinas y agroecológicas del mundo se resisten, y al día de hoy aun el 90% de las semillas cultivadas por el campesinado cada año proviene de su propia cosecha, o de los intercambios de semillas con sus vecinos en mercados locales, y con ello siguen alimentando al 70% de la población mundial. El Grupo investigador concluye que “gracias a las luchas de estas organizaciones y de personas por la soberanía alimentaria, estas megafusiones están lejos de poder concretarse”. Por eso, AVINA/Ashoka tienen tanto interés en el sector de la agroecología y del agua, como ahora veremos.

En efecto, en España, Ashoka ha cooptado, entre otros, al que fuera Presidente de la Plataforma Rural (máxima instancia en defensa de la agroecología) Jerónimo Aguado, al que ha pagado un sueldo mensual durante tres años de entre 1.500 a 3.000 euros, e igualmente ha hecho con Beatriz Fadón, de la Red Calea de Cáceres, organización que dice dedicarse al fomento de la agroecología. La injerencia es manifiesta y cualitativa. AVINA ha financiado también a la Plataforma CIFAES (para una recolección de semillas) y la Universidad Rural Paulo Freire, instituciones ambas en cuya dirección figura Aguado. Después de las denuncias de estas injerencias la propia Plataforma Rural ha reconocido, fiel a su naturaleza, que:

“En África, Monsanto se ha aliado recientemente con la Fundación Gates, la Fundación Rockefeller y otras entidades como la Fundación Ashoka, para promover los transgénicos en el marco de la “Alianza para una Revolución Verde en África” (AGRA). Aunque disfrazado de verde, se trata de un intento asesino de introducir en este continente semillas comerciales (y posteriormente transgénicas) y todo el paquete de insumos agroquímicos, despojando a los pequeños campesinos de sus semillas tradicionales y condenándoles al hambre y la miseria”3. Efectivamente, es un asesinato, ¿pero cómo tener y mantener de Presidente de la Plataforma denunciante a uno de Ashoka?

En el año 2000, con motivo de un proyecto que, se presume, será la primera casa construida en España con materiales y energías limpias, hace su aparición espectral por Cáceres el filántropo del amianto. La prensa lo recogió así: “El plan no hubiera sido posible sin la sorprendente aparición en escena de Stephan Schmidheiny, un magnate suizo comprometido con la causa ecologista. Un día se presentó en Hoyos y quedó convencido del proyecto. A través de AVINA, la fundación que preside, decidió impulsar la idea de forma desinteresada.”4

En Colombia, con motivo del VI encuentro Latinoamericano de la Red de Gestión Comunitaria del Agua, en septiembre de 2015, la Red Nacional de Acueductos Comunitarios de Colombia rechazó su participación denunciando que:

“En Colombia, la Fundación AVINA fue definida por el gobierno nacional como actor estratégico para “garantizar” la participación comunitaria en la construcción de esta política rural de aguas. Esta Fundación tuvo una importante injerencia en la construcción de esta política, en clave del favorecimiento de la privatización y del endeudamiento con las Instituciones Internacionales de Financiamiento (IFIS). Por estas razones expuestas como Red Nacional de Acueductos Comunitarios de Colombia no participamos en este VI Encuentro Latinoamericano, ya que hemos sido testigos que los espacios auspiciados por organizaciones como AVINA y financiados por el BID, no pueden ser espacios autónomos para la defensa de la gestión comunitaria del agua”5. Lo de la injerencia en sectores estratégicos de AVINA queda bien claro con este rechazo.

La relación de AVINA con el agua no es nueva. En 2008, uno de los que fuese líder de las luchas de Cochabamba por el agua, Boris Ríos, denunciaba asimismo a AVINA de la siguiente manera:

La fundación AVINA maneja y gestiona fondos que surgen de la actividad empresarial de Schmidheiny (…) La gran red de Avina contempla entre sus “líderes socios” al español Pedro Arrojo, fundador de la Fundación Nueva Cultura del Agua, que ha logrado incluir su “propuesta” en varios países del mundo a través de seminarios, encuentros, como el de 2005 en Brasil, (…) o conferencias como la de Montevideo de 2007 (…) aunque otras formas en las que incluyen sus propuesta es a través de financiar eventos relacionados a la temática del agua por medio de redes nacionales ligadas a la nueva cultura del agua.”6. Hechos completamente corroborados.

Después de la denuncia de estas situaciones, la Fundación Nueva Cultura del Agua (no su ex presidente Arrojo) han deslegitimado a Schmidheiny, aunque de momento no hayan devuelto las subvenciones recibidas en su tiempo.

Segundo aviso a Podemos

Podemos es una emergencia de las luchas de los Movimientos Sociales y de la indignación popular. Es de esas movilizaciones que asustan al gran capital y para las que están diseñadas las distintas fundaciones corporativas y financiadoras. Es lógico que traten de infiltrarle, es su naturaleza.

Por esta razón, y ante el panorama de la serie de cooptados por las fundaciones del gran capital entre las élites de bastantes movimientos sociales, en el nacimiento de Podemos escribíamos un texto titulado: “El filtro del transfuguismo: aviso a Podemos”7. En este trabajo tratábamos de poner en guardia a una naciente organización contra todo tipo de tránsfugas, incluidos los del filantrocapitalismo. En él anticipábamos nombres que en ese momento estaban aproximándose a Podemos. Dimos en clavo con Pedro Arrojo que ha llegado a Diputado “arco iris” en el reciente Congreso, por Podemos-Zaragoza; de Aguado, que sepamos, no pasó por el momento, de su coqueteo con Izquierda Anticapitalista.

En el caso de Cáceres nos hemos encontrado con una sorpresa. En el blog de Javier Caso aparecía el pasado 6 de abril el siguiente post8: “Como muestra de ello comentaros que en Extremadura, según me cuentan, han empezado a amenazar con abrir expedientes a inscritos en Podemos por difundir este artículo que se adjunta de Paco Puche (…); indicar que se trata de un artículo del año 2014”. Más tarde, después de la publicación en el blog, desde el Consejo Ciudadano de Extremadura trataron de suavizar sus posiciones sobre aquellos que habían amenazado de expulsión.

¿Qué tan peligroso era un trabajo de hacía dos años? La clave se llama, de nuevo, Beatriz Fadón y su Red Calea. En el trabajo de marras aparece como lo que es público y notorio, como persona vinculada a la filantrópica por un contrato de por vida. Esta emprendedora social y la organización que preside sigue exhibiéndose como emprendedora de Ashoka en su web, probablemente por el contrato vitalicio que firmó en su día con la fundación, a pesar del desprestigio que Ashoka tiene entre el movimiento agroecológico (le han llamado a su colaboración con Gates “intento asesino con África”) como hemos visto.


(Captura de pantalla del 2.5.2016. Fadón se exhibe junto a Ashoka)

Es obvio que Fadón tiene buenos amigos en el Consejo Ciudadano de Extremadura y, al parecer, en la Asamblea de Extremadura. Igualmente, la Red Calea tiene un peso importante en el establecimiento CERES- Ambrosía, en Plasencia, lugar en el que se celebran diversos actos de Podemos, incluido un punto de votación, y en donde se anuncia al CERES, un centro de formación de la Red Calea-Fadón-Ashoka. Estas vinculaciones y los movimientos represivos contra la libertad de expresión en Podemos, han soliviantado a algunos círculos que pretenden poner fin a esta vinculación de Podemos-Ashoka.

Este es el momento en que Podemos puede poner un poco de orden en su casa. Puede evitar que un colaborador conspicuo de Schmidheiny-amianto deje de estar en las listas de nuevo para el Congreso, caso de Pedro Arrojo.

Las víctimas no olvidan porque recordar es volver a pasar por el corazón (re- cor) el sufrimiento y la injusticia ya padecida. Mientras los victimarios y sus colaboradores estrechos no pidan perdón, no reparen, no resarzan a sus víctimas debe caer sobre ellos el peso de los cientos de miles de víctimas del amianto. Y el dinero recibido a costa de la vida de tanta gente debe rechazarse. Si no ¿qué credibilidad pública pueden tener?

Como dice Hitchcock en Vértigo “no se pueden guardar los recuerdos de un crimen”, ni Schmidheiny puede ocultar el dinero procedente de la sangre derramada de sus víctimas por mucha filantropía que diga realizar y por muchos agradecidos que logre hacer con sus donaciones. La vida no tiene un precio.

Paco Puche, mayo de 2016

Resumen de fuentes referenciadas: 
1 Roy, A. (2015): Espectros del capitalismo. Madrid, Capitán Swing Libros. P.46
2 Gropo ETC (2016): “Megafusiones y amenazas a la soberanía alimentaria”:
https://www.grain.org/article/entries/5444-megafusiones-y-amenazas-a-la-soberania-alimentaria
3 http://www.ecologistasenaccion.es/article22363.html
4 Domínguez, I: “La casa más verde”. El Correo Español, nº1052, 18.10.1999. http://www.bioex.es/articulo1.htm
5 http://censat.org/es/noticias/pronunciamiento-de-la-red-nacional-de-acueductos-comunitarios-de-colombia-ante-el-vi-encuentro-latinoamericano-de-gestion
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=77736
http://www.rebelion.org/docs/189127.pdf http://javiercasoiglesias.blogspot.com.es/2016/04/parece-que-por-difundir-este-articulo.html
http://javiercasoiglesias.blogspot.com.es/2016/04/parece-que-por-difundir-este-articulo.html